Consejos para mejorar la notación rítmica (Música, Guitarra, Teoría, Ritmo)

vedat andac preguntó.

Sé en teoría lo que son los valores rítmicos como la negra, la blanca y la entera, etc., y puedo hacer ejercicios de escalas lineales muy rápidamente sin metrónomo, pero me resulta difícil integrarlos en mi rutina de práctica cuando uso el metrónomo. Sé que para ser un mejor músico siempre hay que usar un metrónomo cuando se practica y se toca, pero ¿cómo debo medir mi tiempo? Empiezo con la velocidad más baja en el metrónomo pero luego me pierdo. ¿Hay algún consejo que pueda sugerir o cómo afrontar esta situación de forma eficiente?

Comentarios

  • ¿Puedes aclarar lo que quieres decir con «me resulta difícil integrarlos en mi rutina de práctica cuando utilizo el metrónomo»? ¿Tienes problemas para leer los ritmos a primera vista, para saber qué ritmos estás tocando, para practicar el conteo o para alguna otra cosa? –  > Por Dom.
  • Las preguntas relacionadas y posiblemente duplicadas son music.stackexchange.com/questions/154/how-do-i-use-a-metronome y music.stackexchange.com/questions/10101/… –  > Por Karen.
  • Puedo hacer la lectura a primera vista pero no puedo seguir el ritmo y practicar el conteo de manera eficiente. –  > Por vedat andac.
3 respuestas
Shevliaskovic

Ajusta el metrónomo a un bpm con el que te sientas cómodo. Prueba con 70 bpm, por ejemplo. Para empezar, considera cada tiempo del metrónomo como una negra. Así, si quieres tocar un cuarto, durará lo mismo que un tiempo. Si quieres tocar un medio, la nota durará como dos tiempos; si quieres tocar octavos, la nota durará medio tiempo, lo que significa que hay dos medios en cada tiempo.

Aquí tienes una buena imagen que explica las relaciones entre los valores:

Comentarios

  • No te creerías la cantidad de veces que he dibujado ese diagrama en los márgenes de los apuntes de práctica de un alumno… vale, quizá sí. –  > Por Josiah.
Josiah

Enseño a algunos niños muy jóvenes a tocar la batería, así que hemos dedicado bastante tiempo a lo más básico.

  1. Asegúrate de que conoces las notas y cómo se relacionan. Pido a cada alumno que haga un juego de tarjetas de memoria, y luego elijo dos al azar. Primero, empezamos con «más grande» y «más pequeño». Luego pasamos al nivel dos: cuántas de las más pequeñas van dentro de las más grandes («Hay dos octavos en un cuarto»). Empiezo con notas contiguas (1 paso más grande o más pequeño), pero con el tiempo llegamos a las más complicadas («Hay 8 treinta segundos en una octava»). Nunca digas 6. No es la respuesta correcta hasta que se añaden notas con puntillo.

  2. Con las tarjetas de memoria y un metrónomo lento (60-70 aproximadamente), les digo los nombres de las diferentes notas y les pido que toquen esa división (suponiendo que el metrónomo está marcando los cuartos). Así que les digo «medias notas» y, después de unos cuantos compases, les digo «semicorcheas». De nuevo, empieza con un paso más grande o más pequeño, ya que son fáciles de sentir. Más adelante, añade saltos más grandes. Puedes hacer esto con cualquier persona, no tiene que saber nada de música. Podrá saber si está bien o mal.

  3. Aprende un sistema de conteo. Yo he utilizado y me gusta tanto el 1-ta-te-ta como el 1-e-y-a.

  4. Empieza a leer a primera vista con ejemplos muy sencillos y cortos (8ª y 4ª, sólo 4 compases). Sin síncopas. Intenta leer páginas enteras con pausas cada cuatro compases y no te preocupes por el tono. Basta con dar un golpe en la rodilla y/o contar en voz alta. Mantén la lentitud, y puede que descubras que, al principio, tener a alguien que haga clic o dé golpecitos de forma constante será más indulgente que el austero metrónomo. Añade más duraciones sólo cuando te resulte fácil hacer las demás. Algunas personas tardan una semana en conseguir todas las duraciones «normales» (enteras – 32ª), mientras que otras tardan un mes o más. SIEMPRE hay que golpear el dedo del pie dentro del zapato. Parece una estupidez, pero la interpretación se realiza sin metrónomo, y ese golpeteo del pie puede ayudar a mantener los nervios bajo control para evitar que la velocidad supere la técnica.

  5. Ahora empieza a intentar leer a primera vista con un metrónomo. De nuevo, ve despacio, pero no demasiado; demasiado lento puede ser más difícil que demasiado rápido. Hazlo corto y significativamente más fácil de lo que tu técnica te permite.

  6. Cada vez que llegues a un pasaje difícil, resuélvelo primero dando golpecitos o contando en voz alta, y luego añade los tonos y la técnica, trabajando hasta alcanzar el tempo adecuado.

Una vez que todas las duraciones normales sean fáciles, empieza a hacer ejercicios en el nº 4 con puntos y ligaduras y síncopas. Una vez que puedas hacerlos sin melodía, hazlos con tonos y melodías. En caso de que te lo hayas perdido arriba, golpea la punta del pie.

Epanoui

Por lo general, la respuesta es ir más despacio y centrarse en la sensación de dominio físico.

Encuentra la velocidad a la que puedes tocar, y luego aumenta ligeramente hasta el punto en que sólo tengas una ligera dificultad. Mejorar puede llevar tiempo, así que recomiendo aceptarlo y ser paciente.

Intenta repetir frases, tal vez tomadas de una pieza más grande que estés tocando, para que puedas encadenarlas con más éxito después para reconstituir la pieza.

Muchos músicos son impacientes y no dedican suficiente tiempo a aspectos como su capacidad para adaptarse al tempo o controlar la expresividad. Eso depende de ellos, pero esas habilidades te dan más poder sobre tu música. Ser capaz de ajustarse al tempo es un objetivo importante, pero no quiero decir que la gente deba tocar siempre en un tempo estricto. Sólo deberían desarrollar la capacidad de elegir si van por delante, por detrás o al compás.

Grabarte a ti mismo con audio y MIDI es muy útil si realmente quieres aprender sobre tu timing. El MIDI (si está disponible) es una gran manera de ver, en números, dónde empiezan y paran realmente tus notas (el final de una nota también es importante). El MIDI también puede señalar las incoherencias en la dinámica.